dimarts, 19 d’octubre de 2010

que pasa con google?

La privacidad violada por Internet llega a los tribunales, también en España. La Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) considera que la filial española de Google pudo haber cometido al menos cinco infracciones, tres de ellas muy graves y dos graves, al haber recogido información privada de manera sistemática con los coches que fotografían las calles para el servicio gratuito de mapas 'Street View'. La compañía con sede en Estados Unidos no niega que lo hiciera, pero matiza lo ocurrido. Dice que, «por lo general», sólo se captaron «fragmentos de datos» y también que lamenta «profundamente» haberse apropiado de toda esa información privada de los usuarios. El asunto está ahora en el Juzgado de Instrucción número 45 de Madrid, que tiene abierto un procedimiento contra Google por este mismo motivo.
Google es la empresa que comercializa y gestiona el mayor buscador de información en la Red. Entre los servicios que presta figura 'Street View', la vista de las calles, una aplicación gratuita que permite al navegante tener panorámicas de las ciudades y sus avenidas a ras de suelo. Nueve cámaras montadas sobre cada vehículo de una flota distribuida por todo el mundo captan las imágenes que luego se montan sobre otras, de fondo, tomadas a través del satélite. Google asegura que, antes de su difusión, todas esas fotografías son tratadas para evitar que puedan ser reconocidas tanto las personas como las matrículas de los automóviles.

Ese, en cualquier caso, no es el problema. El quid de la cuestión, el asunto que ha provocado las investigaciones abiertas de manera paralela por la AEPD y los tribunales de Justicia, se refiere a los daños colaterales que el barrido hecho por los equipos de Google España ha generado a miles de internautas. La operación ha permitido a la compañía hacerse, al parecer de forma involuntaria, con gran cantidad de información sensible como direcciones de correo electrónico con nombres y apellidos de los usuarios; mensajes asociados a las cuentas, servicios de mensajería, códigos personales, contraseñas... De todo.
Protección de Datos abrió la investigación en mayo y ha constatado la existencia en este procedimiento de cinco presuntas infracciones. La 'casa madre' Google Inc. y su filial Google Spain cometieron, en su opinión, sendos delitos graves al «recoger y almacenar información personal sin el consentimiento de sus titulares». La legislación sanciona esto con multas que van de 60.000 a 300.000 euros.

Las redes inalámbricas

Pero hay más. Captar información que permite el acceso a datos especialmente protegidos sin el consentimiento expreso de sus dueños está considerado como algo muy grave, que se pena con multas que van desde 300.000 a 600.000 euros. Las dos empresas, tanto la americana como la local, deberán responder de sendas acusaciones de este tipo. La quinta sombra de sospecha recae exclusivamente sobre Google España, imputada por otra infracción muy grave al haber realizado una transferencia internacional de datos, de España a EE UU, sin cumplir las garantías previstas en la legislación.
¿Cómo ha sido posible que ocurriera todo esto? A través de las redes wi-fi o inalámbricas. Uno puede conectarse a Internet por vía telefónica o a través del sistema wi-fi, que transporta la información a través de ondas, del mismo modo que lo hacen las emisoras de radio. Esas son las que ha interceptado Google, que ayer reconoció su autoría, aunque quiso detallar lo sucedido en un intento de evitar que caiga toda sombra de duda sobre la firma.

Cinco cambios por segundo

«Lamentamos profundamente haber recogido datos en España», reconoció la empresa, que aseguró además que toda esa información no ha sido utilizada «de ninguna forma en ningún producto» y que Google «nunca pretendió utilizarla de ninguna manera». Tajante. «Es importante recordar que, por lo general, solo se captaron fragmentos de datos. Nuestros coches están en movimiento y nuestro equipo wi-fi a bordo cambia automáticamente los canales cinco veces por segundo aproximadamente», quiso aclarar la compañía en un comunicado.

Como prueba de buena voluntad, Google señaló que la Fiscalía de la Audiencia de Guipúzcoa ha archivado recientemente una investigación idéntica, que fue la primera abierta en España sobre estos mismos hechos. «En su decisión se mencionaba que la captación de información fue aleatoria y fragmentaria y que nunca ha sido utilizada en ningún producto de Google», se defienden.

¿Qué va a pasar a partir de ahora? La Agencia Española de Protección de Datos está obligada a suspender el proceso sancionador contra Google hasta que se resuelva el procedimiento judicial iniciado por el Juzgado de Instrucción número 45 de Madrid. Cuando se conozca la sentencia, la Agencia reanudará la instrucción. Google tendrá un tiempo para presentar alegaciones y pruebas de que lo dice es verdad. Después se resolverá el expediente. El español no es un caso único. Varios países están investigando a Google y Austria y Grecia ya han prohibido circular a sus vehículos.

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